La actual subida de los tipos de interés está complicando el acceso a la compra de una vivienda. Por eso, antes de contratar una hipoteca es imprescindible conocer todo lo indicado en la letra pequeña y es necesario comparar entre los diferentes productos hipotecarios que podemos encontrar en el mercado bancario.
Nuestra recomendación:
Es importante leer todas las cláusulas del préstamo hipotecario ya que deben ser tenidas en cuenta a la hora de contratar la hipoteca que más se ajuste a nuestras necesidades. Así pues debemos considerar:
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Vida del préstamo: Que determinará la cuota mensual que debemos pagar. Cuanto menor sea el periodo, mayor será la cantidad que debemos pagar. Actualmente se pueden contratar hipotecas a 50 años con lo cual podemos hacer que sean nuestros hijos los que terminen de pagarla.
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Comisiones: Podemos tener comisiones de apertura, subrogación, amortización, cancelación, cierre, etcétera. La tendencia actual es que no haya comisiones pero muchos bancos siguen cobrándolas.
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TAE: La Tasa Anual Equivalente que se calcula en base a una fórmula matemática que tiene en cuenta el tipo de interés, las comisiones bancarias y otros gastos asociados.
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Tipo de interés: Es importante saber si nos interesa escoger un tipo de interés fijo, variable o mixto.
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Índice de referencia: Hay distintos índices de referencia entre los cuales podemos encontrar el euríbor, el míbor, el CECA, etcétera. Cada uno tiene un valor y se rige por sus propias normas.
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Periodo de carencia: Periodo durante el cual no se pagan intereses, aunque éstos normalmente se van acumulando.
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Cantidad financiada: La mayoría de las hipotecas permiten financiar el 80 por ciento del valor de la vivienda, piso o chalet. No obstante, ya existen algunos productos hipotecarios que te financian el 100 por cien.
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Diferencial: Es el porcentaje que los bancos añaden al índice de referencia para así calcular los intereses de la hipotéca. Obviamente, cuanto mas bajo sea, mejor para el consumidor.